Ramona, de 84 años, indica el secreto de su alimentación y el ejercicio que realiza para mantenerse en forma
Cuentan los expertos que el reto que se nos plantea en una sociedad donde la esperanza de vida es cada vez mayor, está en envejecer de manera saludable. Llegar a viejos sin deterioro cognitivo y con u...

Cuentan los expertos que el reto que se nos plantea en una sociedad donde la esperanza de vida es cada vez mayor, está en envejecer de manera saludable. Llegar a viejos sin deterioro cognitivo y con una razonable autonomía e independencia. Y de esto sabe mucho Ramona Górriz, que tiene claro que el objetivo no es vivir más, sino echar vida a los años.A sus 84 años se ha hecho viral como la 'abuela influencer del fitness', y en sus intervenciones en las plataformas digitales defiende siempre una idea que no tiene discusión: el cuerpo se educa con hábitos y, si le acostumbras a comer bien y a moverse, termina rechazando los excesos por sí solo.«Si tú enseñas a tu cuerpo a comer sano, luego las porquerías es que ni te apetecen», resumió en una entrevista en el pódcast 'Tengo un plan', donde contó que tras décadas dedicada a los demás, decidió que le tocaba priorizarse a ella misma, convirtiendo el gimnasio en su templo personal donde planea quedarse hasta el final de sus días.La rutina de Ramona para mantenerse en forma a sus 84 añosSu rutina es un ejemplo de constancia. Acude al gimnasio de lunes a viernes, combinando máquinas, poleas y pesas que superan los 35 kilos en algunos ejercicios. Para esta mujer, si todo el mundo se mantuviera activo, las farmacias no venderían ni la mitad de los medicamentos. Por eso, la clave está en hacer «ejercicio, ejercicio y ejercicio». Empieza la semana con brazos el lunes, sigue con espalda el martes, glúteos el miércoles -tras una cita semanal con su fisioterapeuta-, piernas el jueves y pecho el viernes, rematando con 15 minutos en sauna y agua fría para eliminar agujetas e inflamación. Para principiantes mayores de 60, recomienda Ramona arrancar con pilates y estiramientos para 'soltar' el cuerpo antes de pasar a pesas ligeras, siempre progresando poco a poco.Más allá del gimnasio, esta navarra que nació en plena posguerra, cuenta que tiene una vida muy activa. Rechaza el sedentarismo post-jubilación, ese «sofá con Netflix» que, para ella, acelera el declive. En casa, enseña ejercicios con silla, palo de escoba o botella de agua, insistiendo en que «sin actitud, no hay nada».«Yo no desayuno»La alimentación es su otro pilar para mantenerse saludable. Cocina guisos caseros, escucha al cuerpo para parar antes de los excesos y llena la nevera solo de verduras, frutas y básicos, evitando ultraprocesados que ni le apetecen porque nunca los educó como opción. «Yo no desayuno porque no tengo hambre», dice en su cuenta de Instagram.Su paladar rechaza dulces habitualmente, aunque no renuncia a una tarta en alguna celebración, y dice mantener la misma talla que hace 50 años sin dietas mágicas, solo con hábitos simples.A quienes temen el gimnasio por vergüenza, les dice que nadie mira, que un entrenador guía y que pronto se hacen amigos. «Vas a ponerte en forma y a estar bien, lo demás no importa», concluye.
Productos recomendados
Garmin Forerunner 265
GPS Running, AMOLED, frecuencia cardíaca, 15 días batería
Nike Air Zoom Pegasus 41
Zapatillas running, amortiguación ReactX, transpirables
Botella Térmica 1L
Acero inoxidable, 24h frío/12h calor, sin BPA
Publicidad — Como afiliado de Amazon, obtenemos una pequeña comisión por compras realizadas a través de estos enlaces, sin coste adicional para ti.