Por qué algunos juegos parecen “vacíos” aunque sean enormes
La industria del videojuego ha vendido el tamaño de un mapa como una prueba automática de ambición. Mapas más grandes, más kilómetros cuadrados, más iconos en pantalla y más horas potenciales de juego...

La industria del videojuego ha vendido el tamaño de un mapa como una prueba automática de ambición. Mapas más grandes, más kilómetros cuadrados, más iconos en pantalla y más horas potenciales de juego. Argumentos de marketing tan repetidos que muchos jugadores han asociado «enorme» con mejor». El problema es que, en la práctica, esta relación está lejos de ser proporcional. De hecho, cada vez es más común encontrarnos con títulos inmensos que, después de pocas horas, transmiten una sensación muy fría: estamos recorriendo un mundo espectacular sobre el papel, pero enormemente hueco cuando llega el momento de interactuar con él. No hablamos de algo visual o estético, porque precisamente suelen ser espectaculares gráficamente. Tampoco se reduce a que haya «pocas cosas que hacer», ya que algunos están repletos de actividades. En este caso, el problema lo encontramos en otro sitio: en cómo está diseñado el espacio. En qué tipo de recompensas ofrece la exploración y en si el jugador cree que merece la pena descubrir el escenario. Un mapa puede ser inmenso, detallado, y aun así, dar la impresión de que le falte alma. Y cuando eso ocurre, el problema no es el tamaño, sino cómo se aprovecha. Un juego se siente vacío cuando el mapa pesa más que el contenido Una de las razones más argumentadas para explicar esta sensación es la diferencia entre escala y contenido importante. Varias reflexiones de profesionales de diseño de juegos coinciden en que un mapa gigantesco pierde fuerza cuando la mayoría de sus actividades son previsibles, se repiten enormemente o no aportan nada distinto al jugador. En otras palabras: no hay que llenar el escenario de campamentos, cofres, torres o encargos secundarios si todo termina pareciéndose enormemente o nos dan las mismas recompensas.
Ese es el problema de lo que se conoce como «diseño de checklist»: el jugador no explora por curiosidad, sino por limpiar marcadores del mapa como quien completa una hoja de tareas. Cuando la exploración deja de sentirse como descubrimiento y pasa a convertirse en rutina, el mundo deja de sentirse vivo automáticamente. Incluso la percepción del tamaño cambia, porque recorrer largas distancias sin sorpresa alguna, sin tensión o sin momentos memorables, hace que el escenario parezca más pequeño y pesado a la hora de la verdad. También influye mucho la forma en que se distribuye la atención del estudio durante el desarrollo. Crear terreno, carreteras o puntos de interés básicos es mucho más fácil que diseñar encuentros únicos, misiones bien enlazadas o pequeños detalles ambientales para aportar personalidad al mundo.
Productos recomendados

Samsung Galaxy S24 Ultra
Smartphone 5G, 12GB RAM, 256GB, IA integrada

Apple AirPods Pro (2ª gen)
Cancelación activa de ruido, chip H2, USB-C
Kindle Paperwhite 2024
Pantalla 7", 16GB, resistente al agua, luz ajustable
Publicidad — Como afiliado de Amazon, obtenemos una pequeña comisión por compras realizadas a través de estos enlaces, sin coste adicional para ti.
Preguntas frecuentes sobre Por qué algunos juegos parecen
Más noticias de esta sección

Samsung Messages dejará de funcionar pronto: esta es la alternativa

La insólita razón por la que los iPad no tuvieron calculadora durante 14 años

Llevo unos días probando el plan gratuito de Movistar Plus+ y es una de las mejores jugadas que Movistar ha hecho en años
