Fangoria: «No nos gustan los artistas que dicen lo que está bien y lo que está mal»

ABC Cultura
23 de abril de 2026, 02:22
5 min de lectura

¿Recuerdan aquello de «el disco está muerto, ahora se llevan los singles»? Aquel regreso a los orígenes de la industria musical (en los años 50 apenas se hacían álbums, eran todo sencillos) parecía de...

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¿Recuerdan aquello de «el disco está muerto, ahora se llevan los singles»? Aquel regreso a los orígenes de la industria musical (en los años 50 apenas se hacían álbums, eran todo sencillos) parecía destinado a hacerse realidad en la era del déficit de atención, y durante siete años, Fangoria han seguido esa línea publicando solo canciones sueltas o EPs. Pero antes o después, a todo artista que se precie le llega ese momento en el que siente la necesidad de explayarse alrededor de un concepto, y eso solo lo permite el formato álbum. 'La verdad o la imaginación' es el elegido por Alaska y Nacho Canut para este regreso que, a nivel operacional, ha seguido las pautas de siempre pero con una diferencia cuanto menos curiosa. «El proceso es el mismo de otras veces, o sea, yo tengo que estar en un estudio igual grabando voz, me tengo que aprender la canción igual, tú tienes que escribir...», dice la cantante mirando a su compañero, que pasa a explicar qué ha sido distinto en esta ocasión. «El productor con el que hemos trabajado (el holandés Matt Pop), nunca lo hemos visto en persona física, nunca. Hemos llegado a un acuerdo con él a través de una pantalla de Zoom en Benidorm. Y después por emails. Todo el rato. Nunca ha habido llamadas, ni pantalla Zoom ni nada, o sea, no lo conocemos en persona». Dejando a un lado el continente, y entrando al trapo con el contenido, preguntamos al dúo si el título del disco obliga a elegir, y cuál sería la opción correcta. Nacho lo tiene tan claro que casi no deja terminar la pregunta: «La imaginación. O sea, la imaginación mueve el mundo desde la prehistoria. Desde que un hombre prehistórico vio una cosita así por el cielo y dijo, 'pues esto es...'. A saber qué diría en ese momento. Se inventaron todo. ¿Por qué pasan las cosas? ¿Por qué hay fuego? ¿Por qué se muere? ¿Qué es lo que hay después de la muerte? Está todo inventado. Es todo, la imaginación. Todo». «La imaginación es lo que te permite sobrevivir. Quiero decir, la verdad es la que es», añade Alaska. «A ver, el Homo sapiens, cuando ve una fruta a la que no llega, tiene que decir, '¿cómo llego yo ahí?'. 'Si tuviera una mano muy larga... No, pero con un palo...'. Es imaginación todo», apunta Canut antes de un agudo matiz antropológico de su compañera: «No solamente el Homo sapiens, querida, el neandertal también». «Ay perdón -replica él-. Es verdad, el neandertal. Por favor, no nos dejemos al neandertal». Fue precisamente el mundo imaginario de ciertos artistas de los setenta lo que les «salvó la vida» a ambos, y los animó a crear su propia fantasía pop, sus propios grupos y sus propios personajes. «Totalmente», asiente Canut. «Cuando vas al colegio, si tienes suerte de ser un niñito heterosexual al que le gusta el fútbol, fenomenal. Pero como no seas eso, es que no tienes donde donde meterte. Vamos, no hablo de bullying ni nada, sino simplemente de cosas que te gusten». «Es que no tienes con quién compartir», señala su socia. «Claro, pero si ves a David Bowie, o a Gary Glitter o a Michael Jackson, dices, 'ay, eso me gusta' , y empiezas a investigar. Y te creas tu propia vida, que no es tu mundo, pero te imaginas a ti mismo como parte de ese mundo, y eso te salva, te salva». «Imaginarnos como parte de ese mundo es lo que hace que nos dediquemos a lo que nos dedicamos», explica Alaska, que niega con la cabeza cuando planteamos si en el dilema entre verdad o imaginación también hay algo de alusión al contexto socio-histórico que vivimos. «Sí, el disco sale en ese contexto -concede la cantante-, pero me temo que llevamos viviendo con eso y hablando de eso toda nuestra carrera». Su compañero lo ejemplifica a la perfección: «A ver, nosotros empezamos con Kaka de Luxe y uno de los primeros singles decía 'Viva el metro, que lo suban más y más'. ¡Hablaba sobre la subida del metro del precio del metro! No tenemos mensaje social pero siempre hablamos de cosas que son contemporáneas. Lo que pasa es que no nos gusta el artista que te está diciendo cómo tienes que vivir tu vida y lo que es bueno y lo que es malo. No, porque no sabemos cómo tenemos que vivir la vida y lo que es bueno y lo que es malo. Ni siquiera la nuestra. No podemos ni aconsejar». 'La verdad o la imaginación' es un disco muy europeo por varias razones. Se ha hecho con personal europeo, maneja referencias europeas en las letras y suena muy europeo, muy euro-dance. ¿Reivindicación ahora que parece que Europa ha muerto, como cantaba Jorge Ilegal? «A mí Europa nunca me ha interesado, me aparece una cosa decadente, un museo vivo. Pero con el tiempo he empezado a ver a través de Inglaterra todo lo del Blitz, la música techno, Kraftwerk, el Imperio Austro-Húngaro, los zares rusos... y de repente Europa para mí es...», proclama Nacho con gesto de admiración. «¡Pero es una Europa que ya no existe! Igual que la América que nos gusta a nosotros, no existe», replica Alaska. «Sí», concluye el teclista. «Estados Unidos ya me parece una cosa muy cateta».

Fuente original:ABC Cultura

Preguntas frecuentes sobre Fangoria: «No nos gustan los

Los detalles completos del acontecimiento deportivo se recogen en el artículo.

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