La España bacheada: «Los camioneros trabajamos esquivando agujeros»

ABC Última Hora
5 de abril de 2026, 10:26
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Por mucho que Pedro Sánchez y su Gobierno desbarren continuamente contra tiempos preconstitucionales, lo cierto es que hay un pecado que los une. Lo dice alguien sin ínfulas políticas y al que convien...

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La España bacheada: «Los camioneros trabajamos esquivando agujeros»

Por mucho que Pedro Sánchez y su Gobierno desbarren continuamente contra tiempos preconstitucionales, lo cierto es que hay un pecado que los une. Lo dice alguien sin ínfulas políticas y al que conviene escuchar. Ramón Valdivia , vicepresidente ejecutivo de la Asociación del Transporte Internacional por Carretera (Astic), asegura que a los políticos todavía les preocupa más «la pose de inauguración de nuevas infraestructuras a mantener lo que ya tenemos». Y eso implica costes de seguridad y de dinero. La competencia que recae bajo la cartera de Óscar Puente hace aguas por todos lados. Lo acredita el sector de los transportistas, pero también los datos de entidades poco sospechosas, como la Asociación Española de la Carretera (AEC): «En estos momentos se requieren más de 13.491 millones de euros para poner a punto las infraestructuras viarias de nuestro país», dictamina su último informe, de julio pasado. La cifra del déficit bate récords, y su crecimiento también: se ha elevado un 42,71% respecto a 2022. Ante la tentación de culpar a otras administraciones de ese deterioro de las vías, la AEC también arroja algo de luz: la red estatal necesita un 53% más de lo invertido en 2022, 4.721 millones de euros más; lo que no obsta para que prácticamente todas las autonomías tengan que hacer lo propio con la red regional. Los informes de la AEC se refieren solo al diagnóstico sobre el estado del firme –«en estado desastroso y penoso», descripciones de los camioneros-, pero es un termómetro perfecto de cómo están las principales arterias nacionales. Esos análisis -y un simple paseo por las carreteras no lo oculta- hablan de grietas, abombamientos, oquedades, fracturas, badenes, baches, piel de cocodrilo como alteración estructural, o descarnaduras como alteración superficial… Son, en concreto, «alteraciones muy serias» que afectan a 33.966 kilómetros de la red de todo el Estado y que precisan una «reconstrucción de carácter urgente», dictaminó el citado informe de la Asociación Española de julio de 2025. En otros 20.407 kilómetros más es imperioso «actuar en un plazo máximo de cuatro años», evalúa la asociación.Noticia relacionada general No No «Cede lo que lleva tiempo aguantando» Los temporales enseñan las costuras de las carreteras en España Antonio Ramírez CerezoEl 52% de las carreteras en España presentan un estado deficiente o de deterioro grave, siendo «uno de los peores momentos en la historia reciente, lo que incrementa, también según el estudio, el riesgo de accidentes y daños en vehículos». Por comunidades es Aragón la que estaba a fecha del análisis en una situación más crítica.Desgasta la cuenta de resultadosPara Valdivia, la traducción de todos estos 'warnings' que nos lanzan los diversos estudios y sus grupos de transportistas asociados es de un alto peligro para la seguridad, pero no solo. También agujerea la cuenta de resultados: «Impacta de forma directa en los costes operativos y en la competitividad. Un firme deteriorado incrementa el desgaste de neumáticos, suspensiones y otros componentes del vehículo, eleva el consumo de combustible y obliga a reducir la velocidad, lo que se traduce en mayores costes para las empresas». «Al mismo tiempo -continúa-, los baches, deformaciones o 'escalones' en la calzada aumentan el riesgo de incidentes, especialmente para vehículos pesados que circulan con hasta 40 toneladas de carga y requieren mayor distancia de frenado y estabilidad. Todo ello reduce la eficiencia del transporte, introduce retrasos en la cadena logística y encarece un servicio que es esencial para el funcionamiento de la economía».«Los políticos siguen prefiriendo la pose de la inauguración de nuevas infraestructuras a mantener las que ya tenemos» Ramón Valdivia Vicepresidente de Astic (Asociación del Transporte Internacional por Carretera)Los dueños de pymes e integrantes de cooperativas de transportistas, como Javier, Daniel, Germán, Óscar y Vasile, lo tienen claro: «En 15 días reventé dos ruedas en carreteras del sur como la AP-4. Son 500-600 por neumático, unos 1.000-1.200 euros. Te juegas la salud, porque el mal estado de la carretera provoca que la espalda sufra mucho, el peligro de accidente porque trabajas esquivando agujeros, pero esto te puede costar también la ruina», afirma Germán Martínez , 50 años y dueño de una empresa de transportes en Don Benito (Badajoz).Daniel Crespo, de Zaragoza; Germán Martínez, de Don Benito (Badajoz); y Óscar Baños, palentino, todos ellos veteranos transportistas. Ramón Comet / CedidasEn la Ciudad del Transporte de Zaragoza, encontramos a varios camioneros muy enfadados con este tema. Es el pan suyo de cada día, esgrimen y no ven soluciones efectivas sobre la mesa por la cruzada política que envuelve al asunto. Vasile Tudic , que a sus 56 años lleva ya 24 al manejo del camión, también apunta en la dirección del Ministerio de Óscar Puente. «Menos mensajes en el móvil y más ojo en la carretera y en quienes la usamos día a día». Los disparos a los políticos vienen de todos lados: «Recaudan 20.000 millones de euros al año por nuestros impuestos. Echamos 4.000 litros de combustible al mes al camión; eso ya genera muchas tasas. ¿Dónde van a parar? ¿Por qué no se los gastan en mantenimiento de las carreteras?», se pregunta Óscar Baños, 52 años, 30 en la carretera, perteneciente a una cooperativa de transportistas en Palencia, Cobasguar S.C., con 18 socios. Por eso la mayoría de los sondeados, como el propio Óscar, niegan el extremo de cobrar un peaje al transporte para que se destine al uso y conservación de carreteras. «El Estado ya recauda lo suficiente, pero debe invertirlo mejor», dice también Daniel Crespo, en la capital maña. Los integrantes de la Confederación Española de Transporte de Mercancías ceden imágenes de la entrada por la Avenida a Mercamurcia; la N-540 por Lugo; y agujeros en la A-52, que conecta Benavente con Vigo. Fotos cedidas por los camioneros / Viñeta de CETMLas redes autonómicas y comarcales, en evidencia, precisan también de una mejora inmediata. No lo oculta el análisis de la AEC. Pero en la red estatal, con el ministro Puente como principal ejecutor, «el problema no es anecdótico -acentúa Valdivia-. El deterioro de las carreteras, además, es acumulativo: lo que en su momento podía repararse con un coste moderado termina multiplicándose hasta cifras astronómicas. El Ministerio de Transportes ha destinado 7.200 millones desde 2018 y maneja 1.300 millones anuales. Si hacemos cuentas , la cosa no cuadra : por mucho que el ministerio presuma de cifras y presupuestos de 2023, los números no se alinean con la realidad de las carreteras». Los camioneros entrevistados sí encuentran la razón: «Las carreteras de hace 20 años no se rompen. Las que tienen un año aparecen ya resquebrajadas. Solo se parchean. Cuando caen cuatro gotas o hay cuatro pases de vehículos, comienza a levantarse el asfalto», dice el rumano Vasile, que suele circular por carreteras nacionales. «Si te das un paseo por España, verás que el firme está en un estado desastroso. Las carreteras no se mantienen como es debido, se hacen apaños y acaban algunas convertidas en senderos», aduce a su vez Óscar.«España llegó a tener, junto a Alemania, una de las redes viarias más avanzadas de Europa. Hoy, la falta de mantenimiento erosiona esa ventaja» Ramón Valdivia. Coinciden desde la CETM (Confederación Española de Transporte de Mercancías) Las patronales del sector Astic-CETMPreguntados por la comparación entre países, los cinco camioneros coinciden: la envidia ahora mismo son las carreteras francesas y sus áreas de servicio acondicionadas pensando en el transportista y su bienestar. «Te deslizas como si fueras por cristal», acredita Vasile. El vicepresidente de Astic pone la puntilla: «España llegó a tener junto a Alemania una de las redes viarias más avanzadas de Europa. Hoy, la falta de mantenimiento erosiona esa ventaja y resta competitividad al sector español del transporte por carretera, estratégico para el desarrollo de nuestra economía». Las patronales del sector como CETM, la Confederación Española del Transporte de Mercancías, están de acuerdo. En palabras del camionero pacense, como ocurrió con la desgracia ferroviaria de Adamuz, « nadie nos hace caso. Hasta que pase algo , pero ya está pasando: hay vías como la que conecta Lisboa y Valencia con tramos con cientos de accidentes graves. En la N-430, especialmente del tramo que une Badajoz con Ciudad Real, hay accidentes casi a diario. Está considerada una de las vías más peligrosas del país, con más de 50 víctimas mortales en la última década. Hay protestas ciudadanas para arreglarla, pero nada. Los políticos deben viajar en coches de alta gama para no darse cuenta de lo que vivimos cada día».Con esta viñeta, la Confederación Española de Transporte por Carretera (CETM) sintetiza la inversión en el mantenimiento actual de las carreteras. Cedida por la CETM«No podemos permitirnos el lujo de esquivar una carretera en mal estado y desviarnos o dar un rodeo de media hora, porque los tacógrafos controlan todo nuestro trabajo -añade el palentino-. Pero hay verdaderos puntos negros llenos de agujeros, como la A-67 entre Palencia y Aguilar de Campoo, por los que sería mejor intentar no pasar, pero debemos hacerlo«. Javier Vivas asiente. Ecuatoriano de Quito, lleva desde los 14 en Zaragoza y desde los 19 en la carretera. Es dueño de una pequeña empresa de transportes y opera principalmente en vías de Aragón. Entre colegas se saben los puntos (por ejemplo en el Pirineo maño) donde es mejor no circular, pero aun así deben hacerlo. Y arriesgar. «Estamos abocados al cierre»Es por todos conocidas las condiciones en las que trabajan los camioneros. A los horarios «esclavos» y los riesgos de dormir en ruta se une ahora el precio disparado del combustible por el conflicto de Irán y la dificultad de sobreponerse cuando hay un percance inesperado debido al mal estado del pavimento. «Llevamos un tráiler de 150.000 euros. Si lo vuelcas, te quedas sin trabajo directamente». Sin paños calientes. Lo dice Martínez que en poco tiempo ha visto reducida notablemente su flota. Y asiste al mismo destino de las de sus colegas. «Si esto sigue así, estamos abocados al cierre», lamenta.Javier también apela a la mejora de la coordinación entre administraciones, porque unas por otras no están haciendo los deberes. «Creo que ninguna Administración está haciendo lo suficiente», objeta, cerca, Dani, de 47 años, que explica: «Se ponen en riesgo la seguridad del camionero y la del resto de usuarios de las vías, pero también los consumos suben mucho en una mala carretera. Y esto es algo que no se evalúa». «Las actuaciones en las vías son urgentes si se quieren evitar desgracias y la cosa ha ido a peor en la última década», afirma quien lleva muchos años a bordo de vehículos pesados. En los últimos cinco, la situación ha pasado a clamar al cielo, consensúan todos ellos. Javier Vivas, ecuatoriano de 32 años, en Zaragoza, donde está radicada su empresa de transportes. Ramón CometEn los móviles de estos camioneros los chats arden en avisos, fotos y vídeos sobre el estado de algunas vías. En la N-330 entre Teruel y Cuenca ni siquiera caben dos vehículos; la N-234 y sus desdoblamientos eternos dejan un punto negro en el kilómetro 260; la autopista Jerez- Algeciras «está de pena»; lo mismo que la A-4 de Sevilla a Madrid y la de Sevilla a Jerez; la N-432 Badajoz-Córdoba; la A-52 a su paso por la provincia de Lugo y en la N-540 también en Lugo el diámetro de los agujeros «se come la rueda» entera... «Da igual por donde vayas. Está todo el país igual», no distingue Germán. Y a todo ello suman una nueva dificultad: se está señalizando muy mal. «Te tapan la salida donde puedes salir y luego no indican dónde puedes reincorporarte», protestan los camioneros agrupados en Zaragoza y Vasile dirige su mensaje al «señor de las infraestructuras en España», que tras el estallido del caso Koldo-Ábalos se reproduce muchas veces. «El Ministerio de Transportes debe meter más dinero en la carretera y menos en la corrupción. Cada día estamos 9 horas al volante, está en riesgo nuestra vida y nuestro trabajo, también la del resto de vehículos, por descontado. El estado del firme en el lado derecho por el que transitamos está intratable. No se están cuidando, no nos están cuidando. Pongan solución antes de que sea tarde».

Fuente original:ABC Última Hora

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